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El planeta de los niños

By 5 agosto, 2020 agosto 6th, 2020 11 Comentarios

11 Comentarios

  • Gloria Silva dice:

    Es una historia que cautiva a través de una hermosa narración
    Muchas gracias María Ester por regalarnos tu sabiduría!!!

  • Omar C dice:

    Con este artículo es imposible que alguien no comprenda el por qué todos somos diferentes, muy bien elaborado y muy buena forma de aprender algo que es tan esencial para nosotros. Admiro esa capacidad de abrir ojos resumiendo toda la teoría en ejemplos claros!

  • Cecilia Gálvez dice:

    Gracias María Ester, como nos muestras esta misión del Alma segun su elemento , un gran aporte

  • Clara Martinez dice:

    Me emociona tanto leer el articulo y entender de mejor maneja la vida de nuestros hijos , aveces pensamos que deberian ser todos iguales si los criamos bajo el mismo techo , pero nos llevamos tremenda sorpresa al saber y entender que son diferenente, que cada uno tiene diferentes elementos , personalidades y su flores amigas , debemos ayudarles a escuchar su ALMA.
    Infinitas gracias Maria Ester por su sabiduria

  • Angela Fillol dice:

    Como madre de tres niños pequeños, leer esto es como encender una luz, una luz que me doy cuenta es tan potente y que no debe apagarse nunca… mis niños tiene 7, 5 y 3 años, se imaginan como ese globo de emociones va variando en tan solo ese recorrido del sol en 24 horas… comenzar el día recordando que en esos pequeños cuerpecitos se encuentra un alma, un alma que necesita expresarse, que necesita un cuerpo para materializarse… se torna precioso para uno como cuidadora… estar consciente que uno puede guiar esa alma a manifestarse en un mundo lleno de decisiones que hay que tomar, diferentes caminos por elegir, obstáculos, milagros, etc es solo la primera parte que hay que reconocer… luego viene entender eso que se explica aquí… esa alma viene a aprender algo en particular… wow que potente… ahora entonces hay que abrir los ojos y observar, observar en qué espacios cada uno de ellos se desenvuelve sin trabas, con gozo, escucharlos, qué los apasiona, donde se mueven seguros , en que momento necesitan más de la protección de uno como madre, en qué preguntas buscan mis respuestas… y finalmente gracias por explicar que cada una de estas almas pequeñas tiene una flor amigo, que maravillosa la naturaleza que nos regala una «herramienta», por decirlo así, para ayudar a encausar esas almas en su camino de aprendizaje, una flor particular para cada uno… cómo como madre (en mi caso) no utilizarlas!… gracias Maria Ester por poner en palabras luz para iluminar este camino, el recorrido, tanto de esos niños, como de los padres, que a veces nos entrampamos en este ejercicio de la paternidad. Precioso! A compartirlo ahora…

  • Claudia González Rojas dice:

    Tal cual es el mundo que habitan los niños… «simple, luminoso, abierto, mágico y acogedor» .
    Precioso cuento que nos acerca con ternura y delicadeza a las leyes de la vida… que al conocerlas nos permite ir comprendiendo y en consecuencia, actuar de mejor manera frente a nuestros niños, frente a nuestro prójimo y frente a nosotros mismos.
    Gracias María Ester por ir acercándonos a comprender el particular camino que cada Ser tiene en este hermoso planeta Tierra.

  • Mónica dice:

    Lindo relato, que nos muestra de manera muy lúcida y dulce que cada ser humano es único e irrepetible, y aunque seamos hijos de los mismos progenitores somos distintos. Si bien es cierto, está contado como un cuento para niños, creo que se adecua perfectamente a adultos, con las diferencias y matices que cuando vamos creciendo somos menos inocentes, más prejuiciosos y nos vamos arropando con lastres que de niños no se ven.
    Me encantó cómo Ester presenta a los niños con las características propias de sus flores según su fecha de nacimiento, signo, elemento, cada uno con sus propias luces, sonidos, resonancias, cada uno con sus propias semillas a regar y con su propio trabajo por hacer. Insisto creo que nos invita a cada adulto a rescatar a esos niños que nos hacen mejores personas, mejores seres y que nos permiten crecer, mejorar hasta encontrar nuestro propio sentido de vida, y vibrar en este mundo. Muchísimas gracias Ester por tanta dulzura en tu relato y por tanto lucidez y generosidad para compartir tus saberes.

  • Erenik Alvarez Contreras dice:

    Nada más hermoso que aprender a conocer y aceptar la diversidad de nuestros seres más puros ,los niños!!!!
    GRACIAS, Maria Ester !!!

  • Pilar Baldor dice:

    MARAVILLOSO!!! Como educadora de párvulos he pasado años observando a los niños y niñas y buscando las mejores guías para comprender, respetar y ayudarlos a florecer. Fue la comprensión de sus elementos una de las mejores herramientas que pude tener para comprender porque mis niños «fuegos» necesitaban moverse más, o porque mis niños «agua» eran mas sensibles.
    El conocimiento nos permite salir de la ignorancia y esta información me parece fundamental para padres y educadores. Es momento de conocer sus diferencias y respetar sus esencias para dejar de dañarlos exigiendo lo que no son, ademas de que al conocerlos potenciamos sus dones , talentos, fortalezas, características y un sin fin de etceteras que nos permite a los adultos ser faros de luz en el mágico escenario de educar.
    GRACIAS Maria Ester una vez más!!! Gran maestra siempre compartiendo su sabiduría para el bienestar de los niños y niñas.

  • Cristina dice:

    Que hermoso… infinitas gracias! Me emociona y mi niña interna también se siente conmovida. Gracias María Ester por el lenguaje del alma impregnado en este relato sencillo y dulce. que importante alimentar la sensibilidad de acoger la diversidad y su riqueza dentro de nosotres y así también de los y las niñes internos y de carne y hueso : hijes, hermanes, sobrines, etc. En este tiempo de pandemia he pensado mucho en los y las niñes… y sus viviencias, sus mundos y como los y las adultes podemos acompañarles y acogerles. Por eso también siento mi niña interna tocada en esta bella historia, que de alguna manera la enseñanza de esta historia nos habla a adultes, jovenes y niñes, para poder potenciarnos en nuestra mayor capacidad e iluminar nuestras almas en el acompañarnos y acompañar a nuestras niñas y niños.

  • Beatriz dice:

    Precioso relato, que nos recuerda la importancia de la diversidad.
    Muchos cariños

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